ClaudIA Pet
Asistente con IA para peluquerías caninas en Estados Unidos

El asistente que atiende cuando tú tienes las manos ocupadas

De noche, en fin de semana o con el secador puesto: ClaudIA responde el WhatsApp y el Instagram de tu centro, pregunta raza, tamaño y manto antes de dar cita, agenda y confirma, y avisa a cada perro cuando le toca volver. No sustituye a tu equipo — le quita la bandeja de pendientes, y nunca cierra precio sin ver al perro ni opina de su salud. Y en el mismo panel, la agenda por groomer, las fichas, los bonos, el TPV del mostrador y los informes.

Demo personalizada con tus servicios, tus tamaños y tus bonos · Sin compromiso · En marcha el mismo día

Funciona igual en Miami, Nueva York, Los Ángeles o Houston: tus clientes escriben por WhatsApp y SMS como ya lo hacen, y el centro sigue cobrando como cobra hoy — Zelle, Venmo o tarjeta —, porque ClaudIA se ocupa de la agenda y de la relación con el cliente.

Peluquería Canina Huellas
● en línea
Buenas noches, ¿cuánto cuesta bañar a mi perro?
¡Buenas noches! Depende del tamaño y del manto. ¿Qué raza es y cómo tiene el pelo?
Es un cocker, tiene el pelo bastante largo
El baño y arreglo de un mediano de manto largo va de 38 a 48 €, y se confirma al verle. ¿Te va bien el jueves a las 10:00 con Lucía? Al bono de Nala le quedan 2 baños.
Conversación de ejemplo · ClaudIA nunca cierra precio sin ver al perro ni opina de salud

Un asistente genérico sabe apuntar una cita. ClaudIA sabe que ese perro es un caniche mediano con el manto rizado, que no deja que le toquen las patas, que al bono le quedan dos baños y que hace ocho semanas que no viene.

Pregunta lo que hace falta del perro
Raza o mezcla, tamaño, tipo y estado del manto, si viene con nudos y cómo se porta con el manejo. Lo pregunta conversando y lo deja escrito en la ficha, para que quien lo atienda lo tenga delante antes de que entre por la puerta.
El precio, como es de verdad
Da la horquilla que tú has puesto para ese servicio y ese tamaño, y dice que se confirma al ver al perro. Nunca cierra un precio por WhatsApp: eso es lo que acaba en una discusión en el mostrador.
Lo de salud, al veterinario
Si sale una herida, una cojera, un bulto o algo de la piel, ClaudIA no lo valora ni recomienda nada: dice en una frase que eso lo tiene que ver un veterinario y ofrece la cita para después.
Los bonos de baños, siempre al día
Sabe cuántos quedan de cada bono y lo dice cuando toca. Cuando se acaba, propone la renovación en la misma conversación. Ningún bono se queda parado sin que nadie se entere.
Avisa cuando le toca volver
Tú dices cada cuánto vuelve cada perro y ClaudIA escribe cuando toca, con su nombre y una propuesta de día. Uno a uno, no una campaña masiva: quien contesta se queda con la cita hecha.
Entiende audios y recibe fotos
El dueño que va conduciendo manda una nota de voz y ClaudIA la entiende igual que un texto. Y si manda una foto del perro o de un corte que le gustaría, sirve para orientar — nunca para cerrar precio ni prometer resultado.

Por eso ClaudIA no es «un chat con calendario»: es la puerta y la memoria de tu centro.

Precios para Estados Unidos

Para Estados Unidos, la tarifa se ajusta al tamaño del centro y a la moneda del país. Cuéntanos cómo es el tuyo y te la pasamos sin compromiso — todo incluido, sin permanencia y sin comisiones por cita, como en el resto de países.

Cada mensaje sin contestar es un perro que se baña en otro sitio

Tú estás con el perro que tienes delante — como debe ser. ClaudIA cubre lo demás: los mensajes de fuera de horario, las preguntas de precio que se repiten y las horas punta en las que no hay manos para el teléfono.

Sin ayuda
  • ✕ Suena el WhatsApp con el secador puesto y las manos mojadas: no contesta nadie.
  • ✕ Los mensajes de la noche y del fin de semana se acumulan sin respuesta.
  • ✕ «¿Cuánto cuesta bañar a mi perro?» veinte veces al día, y cada una con su ida y vuelta.
  • ✕ Un bono de baños se queda a medias y el cliente deja de venir sin decir nada.
  • ✕ Perros que venían cada dos meses y llevan cinco sin aparecer, sin que nadie lo note.
  • ✕ Citas sin confirmar: mesas vacías que nadie avisó.
Con ClaudIA
  • ✓ ClaudIA responde al momento, y tú sigues con el perro que tienes en la mesa.
  • ✓ Atiende a cualquier hora: quien escribe a las 23:00 amanece con su cita puesta.
  • ✓ Pregunta tamaño y tipo de manto, y da la horquilla que tú has puesto — diciendo que se confirma al verlo.
  • ✓ Avisa cuando quedan uno o dos y propone la renovación ahí mismo.
  • ✓ Sabe a quién le toca y le escribe con el nombre de su perro y una propuesta de día.
  • ✓ Recordatorio con confirmación: la agenda te dice quién viene seguro.

Tú mandas: ves todas las conversaciones en el panel y tomas el control de cualquier chat en un clic. ClaudIA se aparta sola.

Funcionando el mismo día

Sin instalar nada, sin cambiar de número y sin tocar tu forma de trabajar.

1

Conecta tu WhatsApp

Escaneas un código QR con el WhatsApp de siempre del centro. Dos minutos, sin cambiar de número.

2

Configura tu centro

Servicios con sus tiempos y sus horquillas por tamaño, bonos de baños, groomers y horarios, con un asistente que te lleva paso a paso. Personaliza el tono y las normas de tu casa.

3

ClaudIA atiende

Responde, pregunta lo del perro, agenda, confirma y avisa de lo que no puede esperar desde el primer mensaje. Tú supervisas y tomas el control cuando quieres.

¿Y tus clientes? Entran en 10 minutos

Si vienes de otro programa o de un Excel, los importas desde un CSV y ClaudIA deduplica sola: jamás pisa una ficha que ya tengas. Y si nunca has usado un programa porque los llevas en un cuaderno y en la agenda del teléfono, se traen igual: exportas tus contactos desde Android o iPhone y marcas quién es cliente, con todo desmarcado de partida.

A quien entre desde la agenda, ClaudIA no le manda ninguna comunicación comercial hasta que escriba al centro o se le cree una cita. Es una garantía del producto, no una casilla que haya que acordarse de marcar.

Lo que hace por tu centro

WhatsApp a cualquier hora

Responde, informa de tus servicios y agenda citas de noche, en fin de semana y en festivo, en español neutro y de tú. También cuando el mensaje es una nota de voz.

La ficha del perro

Raza, tamaño, tipo de manto, servicios que se le hacen y notas de manejo — «no le gusta el secador», «mejor bozal para las uñas»—. Cada dueño puede tener varios perros, y no se confunden.

Agenda por groomer

Cada profesional tiene la suya, y cada servicio dura lo que de verdad dura según el tamaño y el trabajo: un baño pequeño no ocupa como un deslanado grande. Sincronizada con Google Calendar.

Bonos de baños

Cuántos quedan, cuándo caducan y a quién avisar. Al descontar el último, ClaudIA propone la renovación en la conversación, sin que nadie tenga que repasar una lista.

«Le toca baño»

Cada perro tiene su ritmo, y ClaudIA lo sabe. Cuando toca, escribe con su nombre y una propuesta de día. Es lo que más citas trae en este negocio, y no lo hace nadie a mano.

Reserva por internet

Tu propia página, con el logo y los colores de tu centro: el cliente elige servicio, groomer y hora, y la cita entra en tu agenda. Sin apps y sin comisión por reserva.

Órdenes por WhatsApp

Contestas al chat donde ClaudIA te avisa y le dices qué quieres: mover una cita, bloquear la tarde, escribir a un cliente. Te enseña lo que va a hacer y solo lo hace con tu «sí».

Informes que se entienden

Citas del mes, plantones, bonos vivos, clientes nuevos y de dónde llegan, y a quién le toca volver. En tu panel, sin hojas de cálculo.

TPV y caja

Cobra la cita desde la agenda, entrega el comprobante y cuadra la caja al cerrar, moneda a moneda. Con modo mostrador para tableta.

Programa de fidelidad

Un sello por visita o puntos por gasto, con los premios que elijas. El saldo vive en el WhatsApp del cliente y suma solo: sin tarjetas que se pierdan.

Autorización firmada

El dueño firma la autorización desde su teléfono, con un enlace privado, y queda en la ficha el texto exacto que leyó, con su PDF.

Ver todas las funciones en detalle →

Que te encuentren, y que te elijan

Atender bien a quien ya te escribe es la mitad. La otra mitad es que quien busca peluquería para su perro llegue hasta ti y se quede.

Tu enlace de reserva, donde estés
Un enlace por sitio —tu perfil de Google Business, Instagram, Facebook— que abre WhatsApp con el mensaje ya escrito, y su código QR para el mostrador. Quien te encuentra no espera a que abras: escribe y ClaudIA le da hora.
Las opiniones buenas, a Google
Después de la cita pregunta qué tal fue. Si la valoración es alta, invita a dejar reseña en Google; si es baja, te llega a ti en privado con el motivo, antes de que acabe publicada.
Contesta en su idioma
Si te escriben en inglés, francés o alemán, ClaudIA responde en ese idioma y agenda igual. En zona de turismo o de residentes extranjeros, eso son perros que hoy se van a otro sitio.

Más que un asistente: la memoria de tu centro

Cada conversación alimenta la ficha del perro. Con el tiempo, ClaudIA no solo atiende: sabe qué corte se le hizo la última vez, quién dejó el bono a medias y a quién le toca volver esta semana.

Atiende

WhatsApp a cualquier hora, con las preguntas del perro hechas antes de dar la cita. Las fotos quedan en la conversación para que las veas tú. La puerta que nunca cierra.

Agenda

Citas reales en el calendario de cada groomer, con la duración que ese trabajo necesita, confirmación en los dos sentidos y lista de espera que rellena las cancelaciones.

Retiene, cobra y mide

Ficha e historial de cada perro, bonos y sellos al día, avisos de cuándo le toca volver, reseñas en Google, el TPV del mostrador e informes de tu centro. Tu CRM de clientes y tu caja, en el mismo sitio.

¿Ya usas un programa de gestión? ClaudIA convive con él; y si lo que tienes es un cuaderno, va todo dentro: agenda, fichas, bonos y caja. Tus clientes se importan desde un CSV en 10 minutos.

El criterio es tuyo

Tu centro, tus decisiones

ClaudIA se ocupa de la agenda y de la conversación. Lo que se decide con el perro delante se decide con el perro delante.

  • Si sale un asunto de salud, lo manda al veterinario en una frase y no lo valora ni recomienda nada.
  • Las fotos que manda el dueño te llegan íntegras, para que las mires tú.
  • Los precios que da son los que tú has publicado, dichos como horquilla y confirmados al ver al perro.
  • No promete cómo va a quedar: eso lo dice el groomer cuando lo tiene en la mesa.
Bonos que se terminan

El bono que no se queda a medias

La mayoría de los bonos no se agotan porque nadie lleva la cuenta en voz alta. ClaudIA sí la lleva.

  • Dice cuántos baños quedan cada vez que hace falta, sin que nadie tenga que preguntarlo.
  • Cuando queda uno o dos, propone la renovación en la misma conversación.
  • Si el bono tiene fecha de caducidad, avisa antes — no después.
Sin migrar nada

Empieza con lo que ya tienes

El WhatsApp que ya usas, los clientes que ya tienes y la forma de trabajar que ya te funciona.

  • Se conecta al WhatsApp de siempre, con un código QR y sin cambiar de número.
  • Tus clientes se importan desde un CSV en diez minutos.
  • La agenda se sincroniza con Google Calendar en los dos sentidos.
Agenda llena

El perro que lleva cinco meses sin venir

En este negocio los clientes no se van: se despistan. Y nadie tiene tiempo de repasar quién falta.

  • ClaudIA sabe cada cuánto vuelve cada perro y escribe cuando toca, con su nombre.
  • Cuando alguien cancela, la hora se ofrece por WhatsApp a quien está en la lista de espera.
  • Si lo contesta, la cita queda hecha sin que nadie llame.

Tus clientes siempre saben que les atiende una asistente digital. Contrato de servicio y anexo de encargado del tratamiento firmados online antes de empezar, y datos alojados en centros de la Unión Europea. Más detalles en las preguntas frecuentes.

Las dudas de siempre, respondidas

¿Qué hace exactamente ClaudIA en mi peluquería canina?

Atiende el WhatsApp del centro a cualquier hora, informa de tus servicios y de lo que cuestan, agenda citas en la agenda de cada groomer, manda los recordatorios y recoge la confirmación, lleva la cuenta de los bonos de baños y te avisa cuando alguien escribe algo que no puede esperar. En España contesta también el teléfono. Y todo lo que es criterio profesional te llega tal cual, sin tocar.

¿ClaudIA opina sobre la salud del perro?

No, nunca, y es el límite del producto y no una configuración que se pueda cambiar. Si alguien cuenta que su perro tiene una herida, cojea, se rasca mucho o tiene un bulto, ClaudIA no dice qué puede ser, ni si es grave, ni si «no parece nada». Le dice en una frase que eso lo tiene que ver un veterinario y le ofrece reservar la cita de peluquería cuando lo haya visto. Tampoco recomienda champús, pipetas, collares ni dietas. Quien decide qué se le hace a ese perro eres tú y tu equipo.

¿Va a dar precios cerrados por WhatsApp?

No, y esto es lo que más te va a ahorrar en el mostrador. El precio de un baño y arreglo depende del tamaño del perro, del tipo de manto y del estado en que venga: con muchos nudos, el trabajo es otro. ClaudIA da lo que tú tengas escrito —el rango como rango, el «desde» como «desde»— y dice claramente que se confirma al ver al perro. Nunca se inventa una cifra y nunca cierra un precio a partir de una foto.

Para dar cita hay que saber muchas cosas del perro. ¿Las pregunta?

Sí, y en el orden en que las preguntarías tú: si ya han venido antes, el nombre del perro, la raza o la mezcla, el tamaño, cómo tiene el manto y si viene con nudos, qué servicio quiere, cómo se porta con el manejo, y su preferencia de horario y de groomer. Lo pregunta conversando, no como un formulario, y lo deja todo escrito en la ficha para que quien lo atienda lo tenga delante antes de que entre por la puerta.

¿Me va a solapar citas en la agenda?

No, y es la primera pregunta que hay que hacerle a cualquier asistente. El problema de fondo es que aquí una cita no dura siempre lo mismo: un baño de un caniche pequeño no ocupa como el deslanado de un pastor alemán. En ClaudIA cada servicio tiene sus duraciones por tamaño y el asistente pregunta antes de reservar, en vez de acertar por casualidad. Cada groomer tiene su agenda y sus servicios, y además hay un vigilante que revisa las citas cada día y avisa si alguna sale más corta de lo que ese trabajo necesita. Lo único que tienes que hacer tú es dejar escritos los tiempos reales — media hora, una sola vez.

Si contesta alguien del equipo, ¿ClaudIA sigue escribiendo?

No. En cuanto alguien del centro contesta en un chat —desde el panel o desde el propio WhatsApp—, ClaudIA se pausa en esa conversación y se calla: si siguiera escribiendo a la vez, el cliente recibiría dos voces y ninguna le inspiraría confianza. Y no vuelve sola: esa conversación es tuya hasta que pulses «Reactivar IA». Mientras tanto queda marcada en el panel para que nadie se la salte, y el resto siguen atendidas con normalidad.

Mis clientes mandan fotos del perro. ¿Le sirven de algo?

Sí, para orientar. Si te mandan una foto del perro o de un corte que les gustaría, ClaudIA puede reconocer el tipo de manto cuando es evidente y proponer los servicios de tu lista que encajan, con el precio orientativo tal cual lo tengas escrito. El precio final y el resultado se confirman al ver al perro: dice que se lo enseñará al groomer y que él dirá qué se puede hacer con ese manto. Y si la foto enseña una herida o algo de la piel, no la valora: deriva al veterinario.

Tengo perros que se ponen nerviosos. ¿Eso queda apuntado?

Sí, y es de lo que más se usa. Cada ficha tiene sus notas de manejo —«no le gusta el secador», «no deja que le toquen las patas», «mejor bozal para las uñas», «se queda más tranquilo si el dueño espera»— y ClaudIA las pregunta la primera vez y las deja escritas. Quien lo atienda las ve antes de empezar. Son notas de MANEJO, de cómo trabajar seguro con ese animal: nunca de salud.

¿Avisa a los clientes de que al perro le toca baño?

Sí, y es la función que más citas trae en este negocio. Tú dices cada cuánto vuelve cada perro —por defecto un par de meses, y se ajusta por servicio o por cliente— y ClaudIA escribe cuando toca, con el nombre del perro y la propuesta de día. No es una campaña masiva ni el mismo mensaje para todos: es un mensaje a quien de verdad le toca, y quien contesta se queda con la cita hecha.

¿Cómo lleva los bonos de baños?

Cada bono tiene sus sesiones y, si quieres, su fecha de caducidad. ClaudIA sabe cuántas quedan y lo dice cuando toca: al dar cita, al confirmar y cuando el cliente pregunta. Al descontar la última propone la renovación en la misma conversación, sin que nadie tenga que repasar una lista. Y si el bono caduca, avisa antes, no después. En el panel ves todos los bonos vivos, cuántos baños les quedan y a quién le falta poco.

¿Sirve para que no me dejen plantado?

Sirve para que te avisen. El recordatorio se manda con la anticipación que elijas y pide confirmación, así que tu agenda te dice quién viene seguro y quién no ha contestado. Cuando alguien cancela, la hora se ofrece automáticamente a quien esté en la lista de espera. Y en el panel ves quién falla a menudo sin avisar, que es un dato que casi nadie tiene y decide muchas cosas.

¿Cuánto tarda en estar funcionando?

El mismo día. Conectas el WhatsApp de siempre con un código QR —sin cambiar de número—, configuras tus servicios, bonos, groomers y horarios con un asistente que te lleva paso a paso, y ClaudIA empieza a atender. Tus clientes se importan desde un CSV en diez minutos.

¿Cuánto cuesta?

Preparamos una propuesta según el tamaño de tu centro y el número de sedes. Pide una demo y te la llevamos preparada, sin compromiso. Todo incluido: conversaciones ilimitadas, recordatorios ilimitados, sin alta y sin permanencia.

Ver todas las preguntas frecuentes →

Tu peluquería, atendida a cualquier hora

Te preparamos una demo con los servicios, los tamaños, los bonos y los horarios de tu centro, con los precios de Estados Unidos. Sin compromiso.

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