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TPV para peluquería canina: cobrar la cita, los bonos y los extras sin cuadrar a mano

24 de septiembre de 2026 · 4 min de lectura

En una peluquería canina el precio de la cita casi nunca es el precio del cobro. El perro llega con más nudos de la cuenta, el dueño pide de paso el corte de uñas o el baño sale de un bono pagado hace un mes. Una caja registradora cobra lo que le teclees; un buen TPV sabe de qué cita viene el cobro y deja sitio para lo que ha cambiado.

Por eso, antes de mirar pantallas y precios, conviene hacerse una pregunta: ¿el TPV sabe qué perro acaba de salir de la mesa?

Qué es un TPV hoy, y qué ya no hace falta comprar

TPV quiere decir terminal punto de venta: el sitio donde cobras, entregas el ticket y cuadras el día. Hoy lo que importa es el programa, y el equipo puede ser una tableta y la impresora de tickets que ya tengas.

El TPV de ClaudIA funciona desde el navegador en cualquier tableta Android o iPad, en una pantalla táctil de escritorio y en los terminales Android con impresora integrada. Se instala en la pantalla de inicio como una aplicación e imprime con cualquier impresora que el dispositivo tenga instalada.

Lo que tiene que hacer el TPV de una peluquería canina

Esta es la lista que conviene tener delante al comparar, sea con ClaudIA o con cualquier otro programa:

Qué pedirlePor qué importa en tu centro
Cobrar desde la citaEl perro, el servicio, quien lo hizo y el precio ya están ahí: nada se teclea dos veces.
Sitio para los extrasLo que sale al ver al perro —un deslanado, las uñas— se añade como línea en el mismo cobro.
Bonos de bañosEl bono se cobra una vez; cada baño que consume va a cero y baja uno.
Varios métodos en un cobroUna parte en efectivo y otra con tarjeta es lo normal en el mostrador.
Ticket con tu nombreImpreso, por WhatsApp o por correo, con el nombre de tu centro y no el del programa.
Corregir sin editarLo emitido no se toca: una devolución es otro documento, y los dos quedan.
Cierre con arqueoCon cuánto empezaste, qué esperaba el sistema y qué has contado.

Por qué conviene que viva dentro de tu agenda

Cuando el TPV está en un programa y la agenda en otro, cada cobro se escribe dos veces, y lo que se pierde no es el rato de teclear: son los extras que nadie apuntó y los bonos que se descuentan de memoria.

En ClaudIA el TPV va dentro del mismo sistema que atiende tu WhatsApp y lleva tu agenda. La cita que ClaudIA cerró un domingo por la noche, con la raza, el tamaño y el manto ya preguntados, se cobra el martes desde su propia ficha. Y lo cobrado queda en el historial del perro, que es lo que ClaudIA consulta cuando le toca volver.

En el mostrador: la caja en una tableta

Cobrar con el dueño delante y el perro tirando de la correa no es lo mismo que cerrar la caja por la noche. Para ese momento está el modo mostrador: la misma caja a pantalla completa, con baldosas de tus servicios, teclado numérico en pantalla y el cambio calculado cuando te pagan en efectivo. Lo que no está en tu lista se escribe en «Otra cosa», y el ticket sale solo por la vía que tengas por defecto.

Es la misma caja, no otra: misma numeración, mismos informes y el mismo cierre.

La tarjeta, con el terminal de tu banco

El TPV no te cambia de banco. La tarjeta se sigue pasando por el terminal que ya tienes; el TPV apunta ese cobro con su método y lo cuadra al cerrar. No pagas una comisión nueva por cada cobro: el TPV va dentro de la cuota fija de ClaudIA.

En España, para tu asesoría; y en tu moneda fuera

En España cada cobro sale como comprobante de cobro y tu asesoría recibe el resumen de lo cobrado por día, por forma de pago y por tipo de IVA. Una devolución nunca toca lo emitido: sale su comprobante de devolución. La factura simplificada conforme al reglamento está en preparación, sin que tengas que enviar nada a Hacienda.

Fuera de España funciona igual, con los métodos de pago de tu país. Si cobras en dos monedas, cada una se cuenta por separado en el arqueo y queda apuntada la tasa que aplicaste en cada pago.

Al cerrar, y a fin de mes

Abres el turno diciendo con cuánto empiezas. Al cerrar cuentas el efectivo y el arqueo te dice si cuadra, método a método. Un descuadre no impide cerrar: queda apuntado con tu nota. Si quieres, el resumen del día te llega al WhatsApp al cerrar.

A fin de mes, el informe de la caja sale listo para tu asesoría contable: una fila por pago, con su método y su moneda. Y lo cobrado, junto a las citas, los plantones y los bonos vivos, está en tus informes.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un TPV para una peluquería canina?

El terminal punto de venta: el sitio donde cobras el baño o el corte, entregas el ticket y cuadras el día. Hoy es un programa que funciona en una tableta o en la computadora del mostrador, con la impresora de tickets que ya tengas.

¿Puedo cobrar un extra que no estaba en la cita?

Sí. Lo que sale al ver al perro —un deslanado, el corte de uñas— se añade como línea en el mismo cobro, y en el modo mostrador lo que no está en tu lista se escribe en «Otra cosa» con su precio.

¿Cómo se cobran los baños de un bono?

El bono se cobra una vez, al venderlo, con su ticket. Cada baño que consume va a cero y descuenta uno del bono, así que nunca se cobra dos veces.

¿Tengo que cambiar de banco o de terminal de tarjeta?

No. La tarjeta se sigue pasando por el terminal de tu banco; el TPV apunta el cobro con su método y lo cuadra al cerrar. ClaudIA no cobra comisión por cobro: el TPV va dentro de la cuota fija.

¿Qué entrega la caja en España?

Un comprobante de cobro por cada pago y, para tu asesoría, el resumen de lo cobrado por día, por forma de pago y por tipo de IVA. La factura simplificada conforme al reglamento está en preparación, sin que tengas que enviar nada a Hacienda.

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