Organiza la agenda
La ficha de cada peludo, siempre a mano
Lo que de verdad ahorra tiempo un lunes por la mañana no es el nombre del perro: es saber que no le gusta el secador, que no deja que le toquen las patas o que se queda más tranquilo si el dueño espera fuera.
Cada cliente tiene su ficha con sus mascotas: raza o mezcla, tamaño, tipo de manto y las observaciones de manejo que tu equipo vaya apuntando. ClaudIA pregunta lo básico al reservar y lo deja escrito; el resto lo añade tu equipo.
Las notas son privadas: son para tu equipo y nunca se le enseñan al cliente ni entran en lo que ClaudIA contesta.
Cómo funciona
- Un dueño puede tener varias mascotas; cada una con su ficha.
- ClaudIA pregunta raza, tamaño, manto y cómo se porta cuando reserva.
- Tu equipo añade lo que vea en cada cita, y queda para la siguiente.
Está en su ficha desde la primera vez. Quien lo atienda hoy lo lee antes de empezar, aunque sea la primera vez que ve a ese perro.
ClaudIA agenda, recuerda y avisa. Nunca opina sobre la salud de un animal —eso es del veterinario— ni cierra un precio sin que el groomer haya visto al perro.