Lleva el negocio, no solo la agenda
Champús y accesorios, en el mismo ticket que el baño
Cuando el dueño recoge al perro y pregunta qué champú le has puesto, esa venta es la más fácil del día. Lo difícil es llevar la cuenta de lo que queda en la estantería.
En ClaudIA cada producto tiene su ficha —precio, marca, familia y código de barras— y se cobra en el mismo ticket que el baño o el corte. Sus existencias bajan solas al vender y vuelven si devuelves el ticket entero.
Las entradas de mercancía y los recuentos se apuntan con un botón, cada movimiento queda registrado y la lista te avisa de lo que está bajo mínimos antes de que se agote.
Cómo funciona
- Das de alta cada producto con su precio, su código de barras y el mínimo para el aviso.
- En la caja lo buscas por el nombre o pasas el lector: entra en el ticket junto al baño, con su IVA.
- Al cobrar, las existencias bajan solas; si devuelves el ticket entero, vuelven.
- Las entradas de mercancía y los recuentos se apuntan con un botón, y cada cambio queda registrado.
Tres clientes de caniches blancos se llevan el mismo champú la misma semana. La lista lo marca bajo mínimos, lo pides con el siguiente pedido y apuntas la entrada cuando llega. El cuarto se lo lleva sin esperar.
ClaudIA agenda, recuerda y avisa. Nunca opina sobre la salud de un animal —eso es del veterinario— ni cierra un precio sin que el groomer haya visto al perro.