Que no se te olvide nadie
Sellos por visita, sin tarjetas que se pierdan
La tarjeta de cartón fallaba por tres motivos: se perdía en el bolso, premiaba a la décima visita cuando el cliente se iba en la segunda, y había que acordarse de sellarla con las manos llenas de pelo.
Aquí eliges cómo suman —un sello por visita, o puntos por lo que gasta— y qué premios quieres, hasta tres, con lo que cuesta cada uno. Cada cita atendida suma sola: no hay que apuntar nada ni sellar nada. Las citas canceladas y los plantones no suman.
El cliente consulta su saldo por WhatsApp cuando quiere, y si lo activas, ClaudIA le avisa cuando le falta poco para el premio. El canje lo haces tú en la visita: la asistente informa, no regala.
El panel además te avisa si te estás pasando de generoso —un primer premio que llega a la tercera visita se come el margen— pero no te lo impide: es tu negocio y son tus números.
Cómo funciona
- Eliges el modelo: un sello por visita o puntos por lo que gasta cada cliente.
- Defines de uno a tres premios y lo que cuesta cada uno.
- Cada cita atendida suma sola; el saldo se consulta por WhatsApp.
- El canje lo haces tú desde la ficha del cliente. ClaudIA nunca lo da por hecho.
Un cliente pregunta por WhatsApp cuántos sellos lleva. ClaudIA le dice que cuatro, que a los cinco tiene el corte de uñas de regalo y le ofrece día para la próxima. Esa conversación no la habría empezado nadie con una tarjeta de cartón.
ClaudIA agenda, recuerda y avisa. Nunca opina sobre la salud de un animal —eso es del veterinario— ni cierra un precio sin que el groomer haya visto al perro.